lunes, 18 de enero de 2010
Seré feliz aunque me duela
Alguna veces aborrezco mi vida, que mi existencia sea el resultado de la crueldad sobre la vida, al saber que soy la causa muchas veces sin proponérmelo del sufrimiento de otros seres que también merecen estar vivos e igualmente muertos sin espacio para el dolor y la tortura, existen momentos en que tengo la necesidad de reclamarle a alguien, algunas veces quisiera pensar que dios existe para manifestarle que es el peor, el más nefasto y aborrecible ser, para descargarle todo mi odio y desprecio, aunque así le estuviera dando vida en mis pensamientos. Pero no es así dios tan solo es una falsa idea que persiste en la impotencia de los pensamientos de muchas personas que pretenden el amor, invención de unos seres apoltronados para manipular, contralar, persuadir, engañar a otros seres que necesitan justificar su naturaleza contradictoria. Cuesta admitir que la vida es el resultado de la muerte, que lo más profundo de nuestros pensamientos es vida en constante extinción, que no hay alma o espíritu alguno sino la fuerza y extensión efímera de una intención de ser algo más que lo ínfimo que somos. Sabiendo esto quisiera pensar que existe en la voluntad de los humanos la posibilidad de hacer del mundo un espacio para la libertad y el respeto por la vida, ¡pero no solamente la humana! sino la de la naturaleza misma, sin embargo este imaginario es tan solo una utopía en mi pensamiento, ya el mundo está en decadencia, la estrategia de supervivencia está en la constante invención de modelos, métodos, mecanismos, que innoven en los procesos de organización y pongan en venta sofismas, arquetipos, prototipos, modelos de “vida” que anclen el pensamiento, sentimientos y emociones en la parafernalia de ilusiones soportadas en el fundamentalismo de una existencia superior.
La supervivencia o la prolongación de la vida por un tiempo considerable en él pensamiento de los hombre requiere sus verdugos, la naturaleza de la energía que no es dios ni diablo, sino tan solo naturaleza que emerge y se contrae como energía en movimiento, hoy día a pesar de la avanzada tecnología que tenemos para predecir y prevenir las catástrofes azota a la humanidad, como respuesta a los efectos de la civilización, de la propagación irregular de sociedad consumista. (Yo sé que para la conciencia de algunas personas la catástrofe de Haití pudo ser advertida. Lo que hoy se está invirtiendo en rescates pudo haberse invertido en un plan de contingencia, pero a muchos no les convenía, especialmente a quienes hoy tienen las armas en ese país, el cual supongo tardará mucho en recuperar su soberanía si es que la recupera, lo intereses y las fachadas no dejarán existir hasta nuestra aniquilación). La selección es una cruda y rígida realidad, pronto el conflicto se intensificará, este asentamiento en el planeta ya está saturado de libertades que chocan en su propia contradicción, la justicia es una farsa, los gobiernos una misma corrupción con distintos métodos y estrategias, ¿la estrategia?, estar con ellos sino lo siento miserable vida os espera en el camino del sí mismo, ¿concejos?, no los doy. Ser feliz aunque me duela. ERWIN MANUEL DUARTE FINO
La supervivencia o la prolongación de la vida por un tiempo considerable en él pensamiento de los hombre requiere sus verdugos, la naturaleza de la energía que no es dios ni diablo, sino tan solo naturaleza que emerge y se contrae como energía en movimiento, hoy día a pesar de la avanzada tecnología que tenemos para predecir y prevenir las catástrofes azota a la humanidad, como respuesta a los efectos de la civilización, de la propagación irregular de sociedad consumista. (Yo sé que para la conciencia de algunas personas la catástrofe de Haití pudo ser advertida. Lo que hoy se está invirtiendo en rescates pudo haberse invertido en un plan de contingencia, pero a muchos no les convenía, especialmente a quienes hoy tienen las armas en ese país, el cual supongo tardará mucho en recuperar su soberanía si es que la recupera, lo intereses y las fachadas no dejarán existir hasta nuestra aniquilación). La selección es una cruda y rígida realidad, pronto el conflicto se intensificará, este asentamiento en el planeta ya está saturado de libertades que chocan en su propia contradicción, la justicia es una farsa, los gobiernos una misma corrupción con distintos métodos y estrategias, ¿la estrategia?, estar con ellos sino lo siento miserable vida os espera en el camino del sí mismo, ¿concejos?, no los doy. Ser feliz aunque me duela. ERWIN MANUEL DUARTE FINO
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Esooo, que interesante
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